Pasajes elevados reducen la demanda y dejan buses interdepartamentales con asientos vacíos
Las empresas de transporte enfrentan dificultades para completar sus viajes debido a la disminución de pasajeros. En la Terminal Bimodal de Santa Cruz, los buses que cubren rutas hacia La Paz, Cochabamba, Oruro y Tarija parten con alrededor de la mitad de su capacidad ocupada.
Por: Redacción El Ciudadano
El incremento en el costo de los viajes interdepartamentales comienza a reflejarse en la cantidad de pasajeros que utilizan este servicio en Bolivia. Las empresas de transporte terrestre afrontan una menor demanda y dificultades para llenar sus buses, en un escenario marcado por el encarecimiento del combustible y otros gastos operativos.
En la Terminal Bimodal de Santa Cruz, los operadores reportan que los buses que se dirigen a ciudades como La Paz, Cochabamba, Oruro y Tarija salen con aproximadamente el 50% de sus asientos ocupados, según información recogida por vendedores de boletos.
La situación evidencia el impacto que tienen las tarifas sobre la decisión de viajar, especialmente para las personas que necesitan trasladarse por motivos laborales, comerciales, familiares o de salud.
Los transportistas buscan completar los viajes
Ante la reducción de pasajeros, algunas empresas optan por prolongar las paradas en poblaciones intermedias para intentar vender los espacios que todavía permanecen disponibles.
Los vendedores de boletos señalan que el movimiento en las ventanillas disminuyó y que cada vez resulta más complicado completar la capacidad de los vehículos antes de iniciar el recorrido.
Esta situación genera dificultades económicas para los operadores, que deben cubrir prácticamente los mismos gastos de combustible, mantenimiento, neumáticos, repuestos, peajes y salarios, independientemente de cuántos pasajeros transporten.
Cuando un bus parte con numerosos asientos vacíos, los ingresos por la venta de boletos pueden resultar insuficientes para cubrir los costos de operación.
El combustible presiona los costos del transporte
Uno de los principales factores que inciden en la actividad del transporte interdepartamental es el costo del diésel, al que se suman los gastos de mantenimiento y reparación de las unidades.
El aumento de estos insumos obliga a las empresas a revisar sus tarifas para sostener el servicio. Sin embargo, elevar el precio de los pasajes también puede reducir la cantidad de personas dispuestas a viajar.
En ese contexto, los operadores enfrentan una disyuntiva: cobrar tarifas más altas para compensar sus gastos o mantener precios más bajos para atraer pasajeros, aunque ello reduzca sus márgenes de ingresos.
La dificultad consiste en encontrar un equilibrio entre la sostenibilidad económica de las empresas y la capacidad de pago de los usuarios.
La banda tarifaria no garantiza una mayor demanda
El Gobierno y los representantes del transporte acordaron una banda tarifaria transitoria que permite incrementos de hasta el 35% en los pasajes interdepartamentales.
La medida busca responder al incremento de los costos operativos y establecer límites para las tarifas aplicadas por las empresas. No obstante, la autorización de nuevos precios no significa que los operadores puedan vender todos sus boletos ni recuperar automáticamente sus gastos.
En un contexto de baja demanda, algunas empresas mantienen precios por debajo de los máximos autorizados para incentivar la compra de pasajes y evitar que los buses viajen con demasiados espacios vacíos.
Esta estrategia permite obtener ingresos adicionales por cada asiento ocupado, aunque no siempre resulta suficiente para compensar el costo total del recorrido.
Viajar se vuelve más difícil para las familias
El encarecimiento de los pasajes también repercute directamente en los usuarios, que deben destinar una mayor parte de sus ingresos para trasladarse entre departamentos.
Para muchas familias, el costo del transporte representa un gasto importante, especialmente cuando deben viajar varias personas o realizar desplazamientos frecuentes por razones de trabajo, estudio o atención médica.
La disminución de pasajeros refleja, en parte, las dificultades económicas que enfrentan quienes deben decidir entre realizar un viaje necesario o postergarlo debido a su costo.
Aunque las tarifas pueden variar según la ruta, la empresa y la categoría del servicio, la combinación de precios elevados y menores ingresos familiares puede limitar el acceso al transporte terrestre.
Un desafío para el sector
La recuperación de la demanda será uno de los principales desafíos para las empresas de transporte interdepartamental. Mantener las rutas y frecuencias requiere ingresos suficientes para cubrir el combustible, el personal y el mantenimiento de los vehículos.
Por ahora, la situación observada en la Terminal Bimodal de Santa Cruz muestra las dificultades que atraviesa el sector: buses que parten con una ocupación cercana a la mitad de su capacidad y operadores que buscan pasajeros adicionales para mejorar sus ingresos.
El comportamiento de las tarifas, el costo de los carburantes y la capacidad económica de los viajeros serán factores determinantes para la evolución del transporte interdepartamental en las próximas semanas.
Fuente: información publicada por El Deber sobre la reducción de pasajeros y las dificultades económicas del transporte interdepartametal

