Vía Láctea y un cometa, las ofertas del Observatorio de Tarija para el mes de junio
Si hay un mes para mirar hacia arriba en el hemisferio sur, ese es junio. Las noches largas, frías y mayormente despejadas convierten al cielo tarijeño en un verdadero teatro cósmico. El Observatorio Astronómico Nacional de Tarija invita a estudiantes, turistas y público en general a ser parte de este espectáculo, que incluye desde la imponente Vía Láctea hasta el inicio del invierno y el recuerdo de los asteroides que amenazan la Tierra.
La Vía Láctea, protagonista absoluta
Durante junio, el centro de nuestra galaxia se eleva hasta su punto más alto en el cielo nocturno. “Se la observa como una banda luminosa y densa, similar a un río que cruza el firmamento”, describe el boletín del observatorio. Desde este rincón de Bolivia, aún libre de contaminación lumínica en gran medida, es posible apreciar nebulosas oscuras que parecen partir en dos ese “río de estrellas”.
Las constelaciones de la Cruz del Sur y Centauro dominan la escena, acompañadas de objetos fascinantes como la Nebulosa Saco de Carbón (una mancha oscura junto a la Cruz del Sur) y las Nubes de Magallanes, dos galaxias enanas visibles a simple vista o con binoculares.
La noche más larga del año
El invierno no llega por casualidad. El próximo 21 de junio a las 04:25 horas (hora boliviana) ocurrirá el solsticio de invierno. Ese día, el Sol alcanzará su máxima declinación norte y, para el sur, significará la noche más larga del año: 13 horas y 11 minutos de oscuridad.
“El frío de invierno no se produce por la lejanía del Sol, sino por la inclinación del eje de rotación de la Tierra”, aclara el documento, desmontando un mito común.
Cometa PANSTARRS: un visitante que no volverá
El cometa C/2025 R3 (PANSTARRS) sigue siendo un imán para los astrónomos aficionados. Descubierto en septiembre de 2025 desde Hawái, este cometa de órbita hiperbólica proviene de la lejana Nube de Oort y no regresará al sistema solar interior en aproximadamente 170.000 años.
Aunque ya pasó su máximo acercamiento a la Tierra (26 de abril) y al Sol (19 de abril), aún puede observarse hacia el oeste justo después de la puesta del Sol, aunque su brillo disminuye gradualmente. Las primeras imágenes en Tarija se obtuvieron a inicios de mayo, mostrando una espectacular cola iónica con ondulaciones provocadas por el viento solar.
Lluvias de meteoros y alineaciones
Junio también es el mes de las “lágrimas de estrellas”. Entre las lluvias de meteoros activas destacan: Escórpidas-Sagitáridas (primera quincena) que son meteoros lentos y fáciles de identificar hacia el este; Boótidas (finales de junio), con un máximo esperado alrededor del 23 de junio, que podría alcanzar hasta 25 meteoros por hora; Líridas de junio, activas hasta el día 30, con su pico el 16 de junio.
Además, aunque ocurrió en mayo, el boletín recuerda la espectacular conjunción de Venus, Júpiter y la Luna sobre Tarija, un efecto visual que no implica un acercamiento real, sino una cuestión de perspectiva.
